
LAS TÉCNICAS DE ESTUDIO Y EL FORTALECIMIENTO DEL ESTUDIO INDEPENDIENTE
Estrategias de aprendizaje
Las estrategias de aprendizaje (y de enseñanza) se pueden clasificar según su propósito en organizativas, las más utilizadas y cuyo objetivo es la creación de ambientes propicios de aprendizaje, y cognitivas, que son los procesos mentales realizados por las personas para propiciar el aprendizaje. Por lo general, estos dos tipos de estrategias se complementan y se emplean de manera simultánea durante el proceso educativo.
Una de las muchas clasificaciones de estrategias de aprendizaje, es la que se basa en sus usos y que se resume como sigue (Estévez Nénninger):
de organización: para ordenar y clasificar la información (ejemplos: narrativa, exposición, taxonomías y tipologías)
espaciales: proporcionan una visión general de la información (ejemplos: gráficas; mapas conceptuales)
de puente: para establecer relaciones entre información nueva y conocimientos previos (ejemplos: organizador avanzado; metáfora y analogía)
multipropósito: facilitan el estudio y la comprensión (ejemplos: refuerzo; mnemónicos; imágenes)
Técnicas de estudio
Las técnicas de estudio son herramientas que ayudan a mejorar el rendimiento facilitando el proceso de memorización y retención, en conjunto constituyen una metodología de la manera de estudiar y de las pautas a seguir en el proceso de aprendizaje.
El conjunto de técnicas de estudio utilizadas con un fin y de manera planificada constituyen lo que llamamos estrategia de aprendizaje. La selección de una determinada técnica de estudio se debe asociar a una estrategia de aprendizaje previa. Algunas de las técnicas de estudio más utilizadas y que te pueden ayudar a lograr un estudio independiente más eficaz, son las siguientes:
prelectura
subrayado, esquemas y resúmenes
toma de apuntes
elaboración de fichas
estrategias mnemotécnicas
gráficas de recuperación
cuadros sinópticos
mapas conceptuales
repaso y elaboración de preguntas sobre un texto
interpretación del texto con tus propias palabras (parafrasear)
EL ESTUDIO INDEPENDIENTE
El estudio independiente es un elemento característico de la modalidad a distancia y se refiere a la posibilidad de que el alumno tome sus propias decisiones en torno a la organización de su tiempo de estudio y a su ritmo de aprendizaje. Se requiere, por tanto, un alto grado de responsabilidad para lograr el máximo aprovechamiento del tiempo y los recursos.
Esto significa, en otras palabras, que como estudiante deberás:
Saber cuántas horas le podrás dedicar al estudio
establecer tu propio ritmo de aprendizaje,
determinar cuando y dónde estudiar,
interactuar con otros participantes y con los coordinadores de la sede utilizando los diversos medios que estarán a tu alcance,
mantener por ti mismo la motivación suficiente para lograr los objetivos del curso,
responsabilizarte por los resultados de tu proceso de aprendizaje dependiendo lo menos posible de las instrucciones del asesor.
El aprendizaje a independiente exige que el participante supere el papel pasivo de la enseñanza tradicional poniendo a su disposición una gran variedad de recursos, para lo cual es deseable que el alumno cuente con conocimientos básicos en el uso de una computadora, así como buenos hábitos de lectura y escritura y facilidad para el trabajo en grupo, cuando es necesario. Es cierto que la mayoría de los adultos no contamos con todas estas habilidades, pero con entusiasmo y voluntad éstas se van desarrollando y consolidando con la práctica.
En el desarrollo del trabajo independiente influyen tanto variables internas como externas, entre las primeras están los estilos de aprendizaje, los conocimientos previos y el nivel de motivación del alumno; entre las segundas se cuentan los contenidos y materiales, así como el ambiente de aprendizaje.